La ventana

nº6


Viejos tiempos

Entrevista hecha, para saber un poco más de Puente, saber que opina de nosotros, los alumnos y saber qué opina del instituto.

 

¿ Cuántos años llevas en el instituto?

 

Tengo la sensación de que llevo en el toda la vida, llevo dieciocho años. El instituto lo conozco de siempre porque es el centro de mi barrio, donde crecí, donde prácticamente nací.  He estado algún tiempo de excedencia pero he estado viviendo en el propio instituto estos dieciocho años y lo conozco bastante bien, los cambios producidos en él, en los jóvenes, en la enseñanza, en el ambiente...

 

 

¿Cómo recuerdas ese primer día en el I.E.S Roces?

 

Lo recuerdo muy conflictivo, era una época donde el centro estaba fuertemente dividido, entre un bloque progresista y un bloque más conservador. “ Y sobre todo” recuerdo que en esos años había una calefacción de carbón que había que madrugar muchísimo para encenderla con madera húmeda y que a la mínima había huelga si no funcionaba la calefacción, recuerdo aquel estrés que me producía aquella calefacción...

 

 

En cuanto a tu casa, ¿De quién o por qué surgió la idea de que vivieras en el instituto?

 

 En esos años, se empezó a plantear que había que vivir en todos los institutos, conserje, ordenanza o como se quiera llamar, entre otras cosas porque había muchos actos vandálicos, se entraba por la noche, se destrozaban los centros, puertas... Y que viviéramos allí, de alguna manera era tener 2 x 1 tener uno trabajando de día y otro de noche, ya que no se invertía en sistemas de alarma, bueno de hecho se sigue sin invertir.

 No es que yo fuera a vivir ahí, me tocó la vacante y me fui a vivir al centro.

 

 

En cuanto a tu opinión de relación entre alumnos, profesores, conserjes y demás ¿Crees que ha variado desde hace algunos años hasta hoy?

 

Sí, yo creo que ha variado un poco en las formas pero en el fondo sigue siendo una relación de poder, quiero decir, poder lo tiene la dirección..., quienes dan las clases frente a los alumnos. Las relaciones siempre son luchas por espacios de participación..., de reparto de poder. Se  dramatiza mucho en las cuestiones de violencia en los centros, de falta de respeto...  Y eso tiene que ver con el no ser capaces de ganar la autoridad más allá del autoritarismo, hoy la autoridad tenemos que ganarla de otra manera, con el diálogo, razonando, resolviendo conflictos, no generándolos.  Con sus tiras y aflojas, la convivencia no es mala.

 

 

¿Podrías decirnos alguna anécdota o momento simpático que recuerdes en tu paso por el instituto?

 

En el instituto en todos estos años, hay muchas cosas que son simpáticas, yo, posiblemente la que más recuerdo es la campaña que se hizo contra la OTAN. Todos los institutos participaban de alguna manera y se hizo un amago de guerra con harina, todavía hoy con algunas diapositivas, recuerdo como el profesorado, conserjes y alumnos estaban tiznados de blanco en ese símil de guerra. Era mucho mas viva la participación colectiva en aquellos años, aunque he de reconocer que dos acontecimientos recientes han modificado en positivo mi opinión sobre la participación de la juventud: el desastre del Prestige y la guerra de Iraq.  Recuerdo la  existencia de una radio, que con mucha gracia se llamaba “Radio 0 “ porque más o menos era lo que tenía de señal de antena.

 

Los jóvenes ahora somos muy rebeldes e incluso puede que algo más violentos.  Tú, aun así ¿puedes opinar que te sientes querido frente al alumnado?

 

 Creo que eso lo tendrían que decir ellos. Hay violencia sí, se siente presente, pero la gente que trabajamos en el instituto no estamos preparados para afrontar muchas situaciones que podrían ser solucionables; aprender a negociar de alguna manera con los grupos que son más violentos. Yo personalmente me siento bien trabajando, no me he planteado nunca cambiar de sitio ni de trabajo, aunque con los años te vas distanciando un poco, son más las diferencias que vas encontrando. Cuando empecé en el instituto estaba más próximo en edad con el alumnado, ahora estoy más lejos. No sé dentro de unos años, de momento estoy a gusto.

 

 Me imagino que en tu paso por el instituto habrás observado diversos cambios, ¿Podrías comentarnos algo?

 

Ha cambiado muchísimo, el centro se ha ampliado en muchos sitios y se han perdido espacios que eran muy interesantes, espacios colectivos donde poder estar y demás, la existencia de una cafetería, una radio y otro tipo de cosas que ayudan a relacionarse y a hacer actividades. No se ha ido ampliando por aumentar el número de alumnos sino por una concepción diferente, antes, había una masificación en las aulas tremenda, desde treinta y algo de alumnos hasta cuarenta, prácticamente sin espacio para las mesas y sillas, comentar que estas eran de mucho peor diseño y resultaba casi imposible estar allí sentado. En todos estos años el instituto ha crecido más de un tercio y tiene bastantes menos alumnos de los que tenía y aun así da la impresión de que es pequeño. Ha cambiado bastante y creo que tiene que cambiar mas todavía la concepción del centro y del mobiliario para que sea  cómodo.

 

¿Qué te parece la despedida de curso que hacemos con globos de agua?

 

Es una forma de divertirse, de salir del instituto y acabar.  Nosotros cerramos el agua y la guerra se traslada más hacía el parque y alrededores, pero supongo que como siempre, se necesita algún tipo de salida, despedida, juego...

Tenemos la obligación de que se monte el menor jaleo posible.

 

  ENTREVISTA REALIZADA A: Miguel Ángel Puente Prendes. Conserje

  HECHA POR: Estefanía Fernández Bernardo. Alumna de 1ª BHS A

 

 

 

LA VENTANA  

nº 6 Mayo 2003