El viaje que realizamos a Madrid el día 27 de Enero fue
muy divertido. Salimos del instituto a las 7 de la mañana en autocar. La
gente fue muy puntual ya que nadie quería quedarse en tierra. Nuestra
primera parada fue en Villaquejida donde desayunamos y fuimos al baño,
solamente tuvimos media hora así que nos dimos mucha prisa. A las 9:30
continuamos otra vez con el viaje y ya no hicimos ninguna parada hasta
llegar a Tres Cantos donde están los estudios de Sogecable y más
concretamente el del programa “Lo más plus” a donde íbamos a asistir.
Llegamos
a la 1:30 y salimos todos del autocar como una bala porque necesitábamos
“aliviarnos” desesperadamente. El dueño de aquel bar quedó estupefacto al
ver la cola que hicimos en el baño sin pasar apenas por la barra. Nos dieron
una hora para comer donde quisiésemos sin alejarnos mucho de allí y todo el
mundo o casi todo el mundo llevábamos bocadillos, así que solamente nos
sentamos en un banco, compramos la bebida y comimos. A las 2:30 en punto
estábamos todos en la entrada de los estudios de Canal +. Nada más entrar
nos metieron en una sala donde coincidimos con un instituto de Mieres. Nos
dijeron que si queríamos que fuéramos al baño por turnos porque después
dentro del plató ya no podríamos salir. También nos dijeron que teníamos que
dejar las cosas en esa sala ya que no podíamos entrar en el plató con ellas
y solamente nos dejaron llevar la cámara de fotos para sacar alguna foto en
los descansos, antes de empezar el programa y al finalizar. En mi opinión
los presentadores fueron muy agradables con todos nosotros porque se sacaron
fotos con todas las personas que se lo pedían. En cuanto al programa fue un
poco aburrido ya que la invitada que nos tocó era Verónica Forqué, que
aunque era muy amable, no era muy simpática.
A mí
visitar el plató y ver cómo se hacía el programa me sirvió para darme cuenta
de que la televisión cuando la ves desde el sillón de tu casa no es lo que
parece, que todo lo que ves está muy ensayado antes de salir en directo y
que la palabra improvisación no existe porque al finalizar el programa nos
dieron el guión y pudimos ver que hasta el más simple de los comentarios o
preguntas estaban ya escritos. El plató es más pequeño de lo que se ve en la
tele, el techo está lleno de focos, hay cámaras, grúa, micrófonos y mucha
gente detrás de las cámaras pendiente de que todo salga bien. Fue una
experiencia bonita que me gustaría volver a repetir algún día.
Al salir
del programa hacia las 5 de la tarde nos montamos en el autocar con
dirección al centro de Madrid, todo el mundo estaba muy ilusionado por ver
el Santiago Bernabeu y por hacerse una foto en la Cibeles. Nos dejaron
aproximadamente a las 6 de la tarde en pleno centro de Madrid, al lado de la
Cibeles. Los profesores que vinieron con nosotros nos dijeron que podíamos
ir a visitar Madrid por nuestra cuenta o con ellos. Yo junto con otras
compañeras fuimos por nuestra cuenta, los primero que hicimos fue ir a
sacarnos una foto en la Cibeles, después nos dirigimos al parque del
Retiro, que a mi no me gustó mucho porque estaba en obras y había una parte
que no podías visitar. Luego nos encontramos con la puerta de Alcalá y nos
hicimos otra foto, después fuimos caminando hacia la puerta del Sol pero
como quedaba muy lejos e igual no nos daba tiempo a llegar porque ya iba
siendo la hora de coger el autobús, dimos la vuelta y fuimos a la plaza de
Colón.
Una de
las cosas que me sorprendieron de Madrid es que íbamos andando por la calle
y veías a famosos. Nosotros vimos a Amaral, a Paco Umbral y a la hermana del
Rey de España que iban andando como si no fueran personas famosas y nadie
los paraba. Casi todos los compañeros se hicieron fotos con famosos.
Sobre las
8 cogimos el autobús en la Cibeles y vuelta a Gijón. El viaje de ida se nos
había hecho mucho más corto que el de vuelta porque íbamos impacientes por
saber cómo era Madrid y cómo eran los estudios de televisión, sin embargo
para volver era de noche, lo habíamos visto todo y además volvíamos a casa.
Yo personalmente en el autobús también me lo pase bien porque fui hablando
con unos y con otros y yo creo que muy poca gente por no decir ninguna
consiguió dormir en el viaje de vuelta ya que todos íbamos haciendo ruido.
Hicimos dos paradas una en una gasolinera para ir al baño y otra el mismo
sitio que paramos a desayunar, pero en este caso para cenar. Cenando
intentamos alargar el tiempo todo lo más posible porque estaban dando la
final de OT y no nos lo queríamos perder, pero había que marcharse o
llegaríamos tarde a Gijón y aún así llegamos a las 2:15 de la mañana.
Al día
siguiente teníamos las dos primeras horas para quedarnos en casa durmiendo y
a tercera todo el mundo fue a clase con una cara de dormido impresionante.
Aunque el viaje fue muy cansado, ya que son muchas horas de viaje, yo
recomiendo ir a todo el mundo porque es una aventura que no volverás a
repetir en tu vida y es muy interesante. A mí personalmente me gustó mucho.