La ventana

nº5


VIAJE A LA VILLA ROMANA DE OLMEDA (SALDAÑA)

 

El autocar llegó tarde. Cuando subimos nos enteramos de que a Concha había que recogerla en Oviedo. Esther andaba loca con las listas porque a los grupos de Iniciación a la Cultura Clásica no nos conocía.

 

Recogimos a la profe y en marcha. Un viaje un poco pesado, en el que tuvimos que parar porque la gente tenía mono.¿De qué sería el mono?.

 

Llegamos. Yo no sabía muy bien lo que ibamos a ver. Sabía que era una villa romana, pero nada más. Después de que Esther recolectara todo el dinero de las entradas, pasamos a una enorme nave. Estaba llena de pasarelas y lo primero que vimos fue un suelo muy bonito cubierto de mosaicos. La guía nos fue explicando todo lo que veíamos. Mientras avanzábamos, parándonos ante las estancias, nos iba diciendo para que se habían utilizado, cuales eran los materiales y lo que representaban los mosaicos. Era una villa romana enorme, con cuatro torres, dos exagonales y otras dos cuadradas. Tenía 3000 metros cuadrados. Nos contó que había tenido otro piso y que se había derrumbado por un incendio. Desde la pasarela pudimos apreciar u mosaico precioso en el suelo del salón principal en el que aparecía _Aquiles vestido de mujer y Ulises vestido de mercader. Nos contó que se trataba de una leyenda griega y nos fue explicando quién era cada uno de los personajes y la leyenda:

 

  -  Su madre lo vistió de mujer y lo llevó a la corte del rey Nicomedes, para evitar que combatiese el guerra de Troya, ya que le predijeron que en ella encontraría la muerte. En la corte lo tomaron por muchacha y se crió con las hijas del rey. Un buen día, un adivino le dijo a Ulises que sólo vencerían en la guerra de Troya, si el héroe Aquiles luchaba con ellos.

    Con una estratagema descubrió que era hombre y así fuera a la guerra:Ulises se disfrazó de mercader, llevando al palacio de Nicomedes una cesta llena de ropa de mujer y en el fondo armas. Las muchachas se tiraron a los vestidos y Aquiles, al oír una trompeta de guerra, corrió hacía las armas, descubriendo así su identidad.

    Ulises se lo llevó a la guerra, donde le esperaba la muerte.-

 

    Fuimos a comer y por la tarde visitamos la ciudad y la catedral de León.Luego, a casa.

 

    Para mí, mereció la pena el viaje, me gustó mucho la villa y me lo pasé muy bien.

   

  

 

 

 

En Saldaña, después de haber visitado la Villa Romana.

 

 

 

 

LA VENTANA  

nº 5 Mayo  2002