La ventana

nº5


EL GRAN LIBRO DE LA MEMORIA

Reproducimos en este texto las principales aportaciones de los alumnos de 4º de ESO a un trabajo que estaba destinado a recuperar algunos recuerdos de la infancia ( refranes, cuentos, anécdotas, imágenes, significado de los nombres, vuestros deseos sobre lo que queríais ser de mayor, etc.). De todos los trabajos hemos seleccionado aquellos fragmentos que nos han parecido más curiosos e interesantes.

DE MAYOR...

Pues lo que me gustaba mucho era ser bombera, me fascinaba salir corriendo, bajar  por la barra y subir al camión de bomberos cuando sonaba la alarma de incendios para llegar cuanto antes al fuego y una vez allí rescatar a las personas atrapadas y acabar con las llamas. Pero con el tiempo se me han quitado las ganas de serlo.

Yo cuando era niño quería ser astronauta, me quedaba fascinado cuando veía el cielo y quería poder tocarlo. Cuando observaba la Luna, soñaba con poder viajar allí algún día para poder contemplar la Tierra.

 

ANÉCDOTAS

Esto nos ocurrió a mi primo y a mí cuando apenas teníamos un año. Era  Navidad y mientras mis padres y mis tíos reían y cantaban en el comedor de casa, nosotros estábamos jugando en la cocina, abrimos un armario y tiramos por el suelo todo el aceite y la vinagre que había. Al movernos nos caíamos y al intentar levantarnos resbalábamos y al suelo de nuevo. Era muy divertido hasta que llegaros mi tía y mi madre y nos chafaron. Nos cambiaron y limpiaron el suelo. Aún hoy , cuando lo recuerdo, me río a carcajadas como aquél día.

Me acuerdo de los días de lluvia. Yo iba atechado en el carricoche y me encantaba ver caer las gotas bajo el plástico transparente.

Era mi primer día de colegio, volvíamos a casa en autobús y me bajé en la siguiente parada a la que me correspondía. El caso es que estuve más de tres cuartos de hora sentada en la acera llorando y diciendo que quería irme a casa. De repente una señora de pelo blanco y gafas (nunca se me olvidará) me cogió de la mano y me llevó a casa, allí me recogió una vecina. Mis padres habían ido a buscarme al colegio y según me contaron después, estuvieron a punto de llamar a la policía.  Desde ese día siempre me acompañan a todos los sitios.

Yo era muy torpe, me caía de todos los sitios, de la bici, del triciclo, etc... Pero lo peor de todo fue cuando tenía siete años: me caí por la barandilla de la escalera desde un quinto piso, afortunadamente sólo me rompí un fémur. También recuerdo que tenía pánico a las motosierras, cada vez que encendían una me escondía.

Yo tendría unos dos años, estaba durmiendo la siesta, como tenía catarro y  respiraba mal, mi madre puso en el suelo una pota de agua  hirviendo con hojas de eucalipto, pero no contaba con que me bajase de la cama por ese lado , pues siempre lo hacía por el contrario,  al hacerlo metí el pie izquierdo en el líquido hirviente. Estuve casi dos meses asistiendo a unas curas de las que nunca me olvidaré.

Tenía seis años cuando fui con mis padres a una feria de mascotas y animales. Me encariñé con un patito blanco y negro que al final llevamos a casa. Pero con el tiempo el patito se fue convirtiendo en un gran pato que lo ponía todo perdido. Me quedé muy triste cuando tuvimos que entregarlo a mis abuelos para que lo cuidasen en su finca.

 

REFRANES

Vale más perder un minuto en la vida, que no la vida en un minuto.

Burro grande, ande o no ande.

Lágrimas con pan, buenas son de llevar.

A Dios rogando y con el mazo dando.

Cuando el grajo vuela bajo, hace un frío de carajo.

Se pilla antes a un mentiroso que a un cojo.

Haz bien y no mires a quién.

 

EL ORIGEN DE LOS NOMBRES

MARÍA,  probablemente su origen sea egipcio y corresponda a la unión de las consonantes M R M , que significan “la amada de Amón”. También se alude a un origen griego “ la amada de dios”. Otras etimologías lo hacen derivar del hebreo marah “amargura”, o de meri “obstinación”, en alusión al carácter enérgico de sus portadoras. También se pueden encontrar relaciones con el arameo mara “ señora”, o con el sirio en el que significa “señora de las aguas”.

CRISTINA, Cristina nació en Tur, una pequeña ciudad italiana, a mediados del siglo III. Hija de padres paganos, se convirtió al cristianismo cuando todavía era una niña. En vez de rendir culto a los ídolos de oro y plata, los destruyó y distribuyó entre los pobres. Su padre, que era prefecto de la ciudad, la mandó torturar y quemar, pero se salvó. Pero el nuevo prefecto ordenó que fuera asaetada y así fue como murió hacia el año 300 d. C.  Cristina procede del latín y significa cristiana.

XANA LLARINA, mi nombre procede del asturiano. Las xanas son ninfas. Mi segundo nombre significa “hogar”, así que Xana Llarina quiere decir “ninfa hogareña”.

 

CUENTOS

LA GENEROSIDAD DE ALADINO

El sultán de oriente, Aladino, era famoso por su generosidad. Un día, un hombre le obsequió con una cesta de preciosas flores. El sultán quiso agradecer el regalo y ordenó a su escribano que anotase en sus libros 200 marcos para compensarle. El escribano obedeció, pero se equivocó, y en vez de 200 anotó 300 marcos, cuando se dio cuenta prometió que lo corregiría, pero no fue necesario, ya que Aladino mandó añadir otros 100 marcos alegando: “estaría bueno que tu pluma me aventajase en generosidad”.

EL CUENTU DE XUAN

Érase una vez Xuan, un pobre aldeanu muy trabayador y muy astutu, tenía un par de vaquines, dos gallines y una tierruca que apenas se veía. Con les vaquines trabayaba la tierra a la vez que daben un poquiñín de lleche pa los guajinos y pa facer quesucu. Xuan llabraba la tierrina con les dos vaquines y un llabiegu que había sido de su padre y que decíen los enteraos que yera del tiempu de los romanos. Esti llabiegu habíalu que apretar tanto contra el suelu, empuxando con tou el cuerpu. Un día Xuan decidió salir a llabrar . La tierra estaba a punto, así que dispúsose a uncir les vaquines, después de ponellos les mollides y el xugu, subió el llebiegu al carru y marchó pa la tierra esposigando una asturianaa baxo un sol de plomo que aplanaba a los páxaros. Llegó a la finca y después de soltar el carru y baxar el llebiegu, púsose a trabayar. Llevaba un pedazu trabayando cuando en lo alto del monte apareció el gamberru del Llobu, y con el atrevimiento de un desvergonzau, baxó a donde Xuan taba y dixoi: “Xuan, Xuan, tengo mucha fame y tien que dame una de eses vaquines pa comela”. Dixo Xuan empezando a llorar: “!Por Dios! ¿cómo voy date una de mis vaquines?¿cómo podré trabayar la tierra?”. “Nada, nada”, dixo el llobu, yo tengo mucho fame y por lo menos tengo que comete un vaquina, si te pones tontín, entóncesnes les dos. Al final, Xuan, poniéndose de rodillas dixoi: “por lo menos déxame terminar de trabayar la tierra pa que al menos pueda recoxer la cosecha”. El llobu relamiéndose anticipadamente dixo: “Bueno, bien, voy dexate terminar, mientras tanto, voy a siestar un poquiñín a la sombra del carro y así soñar con el banquetazu que me voy a dar”. Echóse a la sombra del carru y empezó a pigazar con cara de felicidad. Llevaba Xuan la mitad trabayada, cuando en lo alto del monte cercano apaeció un Raposu, que oteaba el horizonte en busca de una gallina que llevarse a la boca. Vió a Xuan trabayando u como yera tan astutu y tenía ten buena vista, también vió al llobu a la sombra del carru. Dio un respingu de mieu y entamó vengase de les escorribandes que había fechu padecer aquel desvergonzau. Sin penxalo dos veces, empezó a gritar como un descosíu: “!Xuan, Xuan, Xuan!”. Levantó Xuan la cabeza y viendo en lo alto al Raposu contestó: “¿Qué quiés?”, “!Oye Xuan! ¿Qué yeso questá xuntu al carru?. Cuando Xuan diba a contestar, dixoi el llobu, que con les voces había despertao: “Di que soy un maderu”. “!Ye un maderu!”, voceó Xuan, “!En mi tierra los mederos, échense nel carru!”,dixo el raposu. “Faite que me eches nel carru y date priesa”, dixoi el llobu a Xuan. Y Xuan, sin pensáselo dos veces, y de un brazau, echolu de mala manera nel carru. “!En mi tierra los maderos átense al carru!” Dixo el raposu, y Xuan sin perder tiempu, atólu al carru. “!En mi tierra los maderos dáseyos un hachazu!” “Faite que me lo das” Repitio nuevamente el llobu. Y Xuan, con una gran rabia cogió el hachu y dioi tal hachazu que dexó al llobu tou espanzurrau. Cuando taba ya celebrándolo, acercose el raposu y dixoi a Xuan: “Xuan, desficíte del lloví y débesme un favor. Quiro que me des una gallina”. “Mira raposu, en vista de mi agradecimiento, vas alli debaxu del harro y baxo un cestu hay una pitina con pitinos, pues cómelos” El raposu fue para allí velozmente y cuando llegó allí dixo: “!Ah, Xuan, a perruza me guele! Pero la fame puede más que la prudencia!” Al levantar el cestu encontróse con una perruca con sus perrucos... todos salieron en estampía tras el raposu. Esti comprendió la trampa en la que había caído, salió como una bala monte arriba mietres gritaba: “¡Arriba zanques questi mundu tou ye trampes!,¡Arriba zanques que esti mundu tou ye trampes!”.

 

 

 

 

 

¡Allá vooooooy!

 

 

 

¿Cómo se puede cambiar tanto?

 

 

¡Qué felicidad!

 

 

¡Qué guapos!

 

 

 

 

 

 

LA VENTANA  

nº 5 Mayo  2002